
Alicia entró al Archi por un agujero en Almagro.
Soltate, te lleva al fondo del pasillo.
Somos un centro cultural cooperativo en Almagro: teatro, música en vivo, talleres, cine y juntadas en lo que fue la imprenta surrealista de Juan Andralis (1966). Autogestionado por la cooperativa Archicoop, abierto todos los días que tenga sentido abrir.






Esto es solo la semana. El fascículo completo (teatro, música, niñxs, cine) vive en la cartelera.
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I.
Arquería no deportiva, con fundamentos de meditación activa y terapéutica. El taller incluye la práctica de Chi kung / Tai chi.
II.
Conciencia postural, técnica vocal, ejercicios de respiración. El repertorio es de música popular argentina: rock, folklore, cumbia, tango, etc.
III.
Una herramienta para trabajar la creatividad, el desenvolvimiento, el trabajo en equipo, la escucha, estilos teatrales, y cómo crear historias actuadas en el momento.
IV.
Reconstruye la memoria del barrio de Almagro con vecinas y vecinos desde la teatralidad. Es el grupo que abre los cortes de calle del Archi.
Teatro, música, talleres y las funciones que se agregan sobre la marcha. Un correo al mes, nada más que eso.
El Archi se sostiene con la taquilla, los talleres y los aportes voluntarios. Los subsidios que llegan, como BAmúsica, son anuales y no cubren el mes a mes. Si lo que pasa acá te importa, sumate con lo que puedas.
Tickets y barra a precios populares. Borderó cooperativo, reparto justo con cada artista.
Sitio de Interés Cultural de la Nación (2009) y de CABA (Legislatura 2025).











Somos una cooperativa de trabajadorxs del arte que sostiene, desde 2009, la imprenta que Juan Andralis dejó encendida en 1966.
El nombre viene de Charles Fourier: el Archibras, brazo de armonía, figura conceptual del padre del cooperativismo. Juan Andralis se formó en París, en el grupo surrealista de André Breton, junto a Man Ray, Max Ernst y Wifredo Lam. De vuelta en Buenos Aires montó acá su imprenta tipográfica, que durante casi treinta años fue refugio y referente oculto del surrealismo: imprimió a Borges (El Congreso, que el propio Borges vino a ver imprimir), Girondo, Bayley y Molina, y expuso a León Ferrari, Federico Peralta Ramos y Pedro Roth. Cuando él se fue, la casa no se apagó: Sylvia Valdés y Pablo Ifantidis la sostuvieron, el colectivo Etcétera arrancó las actividades teatrales y en 2001 la muestra El Encuentro volvió a reunir acá a Ferrari, Noé y Distéfano. En 2009 nos conformamos como cooperativa, en 2010 obtuvimos la resolución INAES y abrimos las puertas.
No tenemos empleados, tenemos cooperativistas, talleristas, artistas que pasan, gente del barrio. No tenemos audiencia, tenemos invitados. No facturamos taquilla, repartimos borderós. No tenemos marca, tenemos una imprenta vieja que sigue funcionando.
En 2009 León Ferrari gestionó la declaración como Sitio de Interés Cultural de la Nación. En 2025 la Legislatura porteña sumó la declaración como Sitio de Interés Cultural de la Ciudad. Las paredes siguen siendo las mismas.
Si querés saber más, date una vuelta por la casa. Si querés ayudar, vení a las funciones, tomate algo en la pulpe, o sumate a algún taller. La imaginación al poder, dale.

Mandanos la propuesta. Hace 15 años que programamos en curaduría cooperativa, sin línea editorial cerrada. Si la propuesta camina, te respondemos en dos semanas.